Ésta es la novela que el pasado mes de enero sacó al mercado
Vergara, del grupo ediciones B. La primera de la escritora Jessica Thompson y espero que no sea la última. Con una portada simpática y colorida llamó mi
atención al instante en la mesa de novedades de la librería, la historia parecía interesante pero no tuve prisas por leerla pensando que sería como tantas otras. Por lo tanto abordé su lectura sin muchas expectativas, esperaba una novela entretenida sin más y que no perdurase en mi memoria más de un par de días, pero me sorprendió favorablemente.
Nick y Sienna se conocen de una manera poco convencional y conectan enseguida. La atracción es mutua, pero con la convicción de que no son correspondidos deciden aparcar sus sentimientos y van construyendo finalmente una amistad especial, profunda y a prueba de todo. Tan imprescindible en sus vidas que mientras más pasa el tiempo, menos dispuesto estará ninguno a enfrentarse a lo que sienten por temor a estropearla.
Nick y Sienna se conocen de una manera poco convencional y conectan enseguida. La atracción es mutua, pero con la convicción de que no son correspondidos deciden aparcar sus sentimientos y van construyendo finalmente una amistad especial, profunda y a prueba de todo. Tan imprescindible en sus vidas que mientras más pasa el tiempo, menos dispuesto estará ninguno a enfrentarse a lo que sienten por temor a estropearla.
La historia está narrada en primera persona por ambos
protagonistas, alternando en cada capítulo los puntos de vista de los dos. De
este modo veremos a través de una serie de situaciones y encuentros que, aunque
ellos crean lo contrario, los sentimientos de cada uno por el otro son más
parecidos de lo que piensan.
Uno de los puntos fuertes del libro es lo bien
construidos que están los personajes, hacía mucho que no encontraba unos que fuesen tan cercanos. Tremendamente reales, con sus miedos, dudas e
inseguridades, lo que hace que te identifiques fácilmente con ellos a lo largo de toda la novela. Están lejos de ser ricos ni
triunfadores, no tienen un trabajo glamuroso ni viven en un ático en la Gran
Manzana. Son
personajes de carne y hueso, con vidas que distan
mucho de ser ideales.
Nick se preocupa mucho por la crisis de los treinta y está
intentando superar que su novia le engañase con otro. En apariencia despreocupado, guarda dentro de sí más de lo que deja entrever. Sienna, a veces distante, guarda un
secreto que sobrelleva sola sin ayuda de nadie, tiene un corazón de
oro y está dispuesta a ayudar a todo aquel que lo
necesite.
Además de los dos personajes protagonistas, por la novela
desfilarán una serie de secundarios muy ricos, que en ocasiones van a aportar
el punto dramático o cómico a la historia. A través de ellos vamos a poder
conocer lo que significa vivir con una rara enfermedad o en situación de exclusión social.
Esta es una historia de amor… pero no una historia como las
otras. No podría estar más de acuerdo con esta frase que aparece en la portada.
El amor entre Sienna y Nick es sólo es una parte del puzzle; el amor por la familia, por personas que apenas concoces, por los rincones de la ciudad de Londres, por la vida… todo estos tipos de amor tienen su hueco en esta novela. Una historia sencilla muy recomendable


