jueves, 26 de mayo de 2016

"33 razones para volver a verte", de Alice Kellen

Hoy os traigo la reseña de la lectura conjunta del mes de mayo del club de lectura De viaje literario. Es la primera vez que participo y ha sido todo un placer compartir experiencias en la lectura :).
En esta ocasión la novela elegida fue 33 razones para volver a verte, de Alice Kellen. 


Número de páginas: 320
Encuadernación: Rústica con solapas
Colección: Titania Fresh

Mike, Rachel, Luke y Jason han sido amigos inseparables desde pequeños. Pero sus caminos se alejaron cuando Rachel cometió el error de enamorarse del chico equivocado, Mike, que terminó traicionando a la única persona que siempre estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por él.

Cinco años después, el destino vuelve a unirlos; pero ahora Rachel ha cambiado, es tan arisca como su gato Mantequilla y ya no se permite confiar en nadie. Por eso, a pesar de estar a punto de ser desahuciada, lo último que desea es dejarse convencer para mudarse con ellos. ¿Cómo podría mantener su corazón intacto y a salvo viviendo bajo el mismo techo que Mike? Sabe que esconde secretos y que su mirada gris es capaz de despertar todos los recuerdos que ella lleva tanto tiempo intentando olvidar. 



Se me había ocurrido hacer un pequeño homenaje al título y explicaros 33 puntos que destacaría de esta lectura, pero mientras iba desarrollándolos me he dado cuenta de que por muy breve que intentase ser iba a quedar larguísimo y los he resumido en 6 (ó 3+3 :P), que iré contándoos a modo de reseña.
¿Vamos con ellos?

1. Antes de nada decir que ha sido mi primera toma de contacto con la prosa de Alice Kellen y el resultado ha sido muy satisfactorio. Alice tiene una escritura muy dulce y cálida y ha sido una delicia poder leer al fin alguna novela suya después de que me la hubiesen recomendado tanto. Uno de los aspectos que más me ha gustado ha sido lo minuciosa que es la autora en la caracterización de los dos personajes principales. Ambos tienen pequeños detalles que forman parte de su idiosincrasia y los hacen especiales (como la manía de contar cosas de Mike, decidme que no es adorable. Y eso sin hablar de esas 33 razones). 

2. Aunque tengamos una trama amorosa protagonizada por Rachel y Mike, ésta es una novela que habla de la amistad con mayúsculas, de aquélla que implica compartir con esas personas tus logros personales pero también que estén ahí en aquellos momentos en los que has tocado fondo o en los que ni tú mismo te soportas. La historia de amor por sí sola resulta bonita y cuca, pero ver plasmado el concepto de amistad que encarnan Rachel, Mike, Jason y Luke enriquece mucho la novela (aunque confieso que me gustaría haber visto más de esos momentos de ellos cuatro juntos). Me pareció muy interesante también la forma de presentar la evolución en estad amistad a cuatro bandas, a través de esos saltos temporales desde que se conocieron siendo pequeños hasta que tienen dieciocho años.

3. La historia de Rachel y Mike es muy tierna (aunque en algunos momentos te dan ganas de gritarle a ella que reaccione de-una-vez) y está escrita con mucho mimo, dejándonos escenas y frases preciosas. Rachel intenta conjugar lo enfadada que está con Mike y lo mucho que quiere odiarlo con los sentimientos que tenía hacia él en el pasado y que no ha conseguido olvidar. Más adelante veremos como esa relación incipiente va convirtiéndose en una demostración, sobre todo de Mike hacia Rachel, de lo que significa estar enamorado y querer darlo todo por la otra persona.
En una época en la que está de moda incluir triángulos amorosos en las novelas, es de agradecer que en ese sentido Alice no lo haya planteado ni siquiera como algo hipotético. Aunque al principio la complicidad que tiene Rachel con Jason nos pueda hacer pensar otra cosa, pronto queda claro que lo que les une es una amistad casi de hermanos y que nada tiene que ver con los sentimientos que le despierta Mike.

4. Otro de los puntos que más me han gustado han sido los personajes (excepto Rachel, ay). Jason y Luke son un amor: Jason como apoyo y pilar fundamental en la vida de Rachel brindándole una amistad sin fisuras y Luke aportando un contrapunto divertido además de dejarnos la puerta abierta a una trama propia que pinta la mar de interesante (y que descubriremos en la próxima novela). He echado un poco en falta saber en esta historia más sobre ellos, los llegamos a conocer de forma más superficial que a los dos protagonistas pero al menos sabemos que tendrán novela propia. Mike  por otra parte no ha tenido una vida fácil: desde una infancia llena de maltratos hasta una adolescencia donde tocó fondo, se metió en líos y se juntó con gente que no debía. Pero también ha sabido reconducir su camino y poner en orden sus prioridades, y desde que Rachel entra de nuevo en su vida sabe que hará todo lo posible para mantenerla a su lado. A pesar de que su actitud al comienzo de la novela sea uno de los detonantes para la separación, conforme avanza la lectura llegas a ponerte en su piel y consigues perdonarlo... algo que le cuesta más hacer a Rachel. Ella ha sido el personaje con el que más me ha costado conectar. Los acontecimientos que sucedieron cuando tenía dieciocho años la marcaron de manera irreversible y ha hecho que se haya puesto una coraza que le impide abrirse a los demás; después de reencontrarse con Mike y que éste le vaya mostrando de forma innegable que la quiere y le explique las circunstancias que le llevaron a actuar como lo hizo, Rachel aún sigue sin confiar en Mike y en ciertos momentos tiene actitudes algo egoístas que son las que han hecho que empatice menos con ella.

5. Sí que es cierto que a pesar de que la novela tiene muchos aspectos positivos hay determinadas situaciones que se han resuelto de una manera menos creíble. Aunque destaqué como un punto a su favor que no hubiese triángulo amoroso, la historia no está libre de otros recursos recurrentes en el New Adult y todo ello unido a la actitud de Rachel durante buena parte del libro han hecho que aunque haya sido una lectura muy satisfactoria no pueda darle la máxima puntuación.

6. No obstante, ha sido todo un placer acercarme a la pluma de Alice y más aún haber podido hacerlo en el contexto de esta lectura conjunta, interactuando y conociendo las opiniones de otras lectoras. Por lo demás, sabemos esta novela será el inicio de la trilogía Volver a ti y que la siguiente será la historia de Luke, que tan intrigados nos ha dejado en ésta. 

33 razones para volver a verte es un canto al amor y la amistad, una historia dulce y emotiva que sin duda te gustará si disfrutas del género New Adult.

Aquí tenéis las reseñas del resto de participantes del club de lectura.

domingo, 22 de mayo de 2016

"Los puentes de Madison County", de Robert James Waller

A veces las circunstancias en las que lees una novela son el todo y consiguen que una lectura consiga removerte por dentro de una manera especial. Esto es lo que me pasó con Los puentes de Madison County y me va a costar mucho trabajo no decir en cada párrafo de esta reseña ¡leedla, leedla! 


Algunas canciones llegan del pasto con flores azules, libres del polvo de mil caminos de campo. Esta es una de ellas.

Habréis observado que el blog lleva unas semanas en stand-by, no ha sido algo premeditado tenerlo tanto tiempo así pero el ritmo que llevo últimamente en el trabajo no me da para más. Tampoco he podido leer mucho, aún así tenía un número aceptable de lecturas pendientes de reseñar y andaba estos días barajando cuál sería la primera con la que retomar el blog. Y esta historia, que ni mucho menos es de las más recientes que he tenido (la leí hace ya varios meses), no dejaba de cruzárseme cada vez que me sentaba al teclado por lo que supe que tenía que ser ella la elegida para volver de este pequeño retiro involuntario.

Los que me conocéis un poquito más (no suelo contar muchos detalles personales en el blog, a estas alturas debéis de pensar que soy un bot) quizá sepáis que hace unos años me mudé por trabajo y tuve que dejar la ciudad en la que había vivido hasta ese momento. La suerte que tuve es que mi nuevo destino no estaba demasiado lejos y siempre que puedo intento volver a mis raíces. En una de ésas estaba, haciendo el viaje de regreso en autobús después de pasar unos días en casa mientras atardecía y con un buen rato de lectura por delante cuando me topé con esta novela. La tenía rondando en el lector desde hacía muchísimo tiempo, acaba de finalizar otra historia y tenía un amplio abanico de posibilidades a la hora de escoger mi siguiente lecura. Por alguna razón acabé decantándome por ésta. Será intuición o corazonada, pero el caso es que siempre he pensado que cada novela tiene un momento perfecto para ser leída, aquel que consigue que conectes con ella como quizá no lo hubieses logrado en otra ocasión.
Así llegué a la historia de Robert y Francesca, con ese pellisquito de nostalgia que siempre me acompaña cuando hago ese mismo viaje de autobús que ya me sé de memoria, con una luz diminuta encima de mi asiento mientras a mi alrededor anochecía e iba entrando en una pequeña burbuja donde sólo estaba esa historia tan maravillosa y yo. Y aunque no me suele pasar a menudo, en esta ocasión terminé el viaje (y casi la novela, pues se lee en una sentada) mientras una lagrimilla silenciosa corría por mi mejilla y... ¿sabéis? Fue liberador.

Robert y Francesca se conocen cuando el primero, un fotógrafo itinerante que está haciendo un reportaje sobre los puentes de Madison County para National Geographic, tiene dificultades para localizar Roseman Bridge y solicita indicaciones en una granja que encuentra de camino. Quieren las circunstancias de estas dos personas destinadas a conocerse que allí viva Francesca, la cual se encuentra unos días sola en casa mientras su marido y sus dos hijos están de viaje en la feria del estado. Francesca sentirá inmediatamente una conexión con aquel desconocido en el que descubrirá inquietudes intelectuales muy similares a las suyas y una pasión en su interior por el amor y la vida que tenía olvidada.


Si quieres cenar otra vez 'cuando las mariposas nocturnas estén en vuelo' , ven esta noche cuando termines. A la hora que desees.


Cuatro días, cuatro, son necesarios para que se forje una historia de amor que duraría todo una vida. Robert es un espíritu libre, un alma bohemia que ama por encima de todo una profesión que le lleva a viajar por todo el mundo. Francesca, por su parte, es una mujer inteligente, que se casó sin estar enamorada, dejando atrás su Nápoles natal para seguir a su marido hasta una granja de Iowa y sintiendo con el paso de los años que todas sus aspiraciones y sueños se han quedado en nada. En muchas ocasiones he encontrado en las novelas que un matrimonio sin amor es la manera que tienen los autores para en cierto modo justificar el adulterio de uno de los conyúges (que suele ser el/la protagonista) y que así alcancemos mayor grado de empatía. Aunque a veces es obvio que es un recurso "fácil", en este caso se consigue que sea lo suficientemente creíble y es que la relación de Robert y Francesca se aborda con tanto mimo y la ves tan sincera, pura y desinteresada que es inneagable para todo el que lo lea que están cada uno ante el amor de su vida. El interrogante sobre los caminos que tomarán ambos cuando finalicen estos cuatro días (y la familia de Francesca vuelva a casa) planea durante toda la novela, aunque el autor logra con facilidad que el lector se abstraiga y se limite a disfrutar de ese efímero período de tiempo donde son libres para amarse sin reservas.



Los dos nos hemos perdido a nosotros mismos y hemos creado otra cosa, algo que sólo existe como la unión entre los dos. Dios mío, estamos enamorados. De la manera más profunda que es posible enamorarse.

No quiero contar más detalles porque merece la pena que los descubráis por vosotros mismos. La novela está narrada en tercer persona y alterna partes desde el punto de vista de uno y otro, lo que enriquece mucho la obra. Además, el autor introduce un prólogo y un epílogo y nos cuenta cómo llegó a sus manos esta historia y cómo se convenció de que tenía que ponerla por escrito. Desconozco lo que hay de verdad en lo que Robert James Waller nos cuenta, pero como recurso narrativo el hecho de que te plantee la historia como real te encoge el corazón un poquito más si cabe.

Tengo pendiente la película que se hizo posteriormente como adaptación (es la que todo el mundo suele conocer, más que la novela), llevada al cine por Clint Eastwood e interpretada por él mismo y Meryl Streep. Por lo que he leído, es una de esas raras ocasiones en las que la película está al mismo nivel que la novela. Si ésta ha logrado emocionarme tanto, no puedo esperar a ver la adaptación en pantalla. No os las perdáis y si tenéis referencia de alguna de ellas, decídmelo en los comentarios ;).

(...) Se abrazaron largo rato. Y él le susurró: - Sólo tengo una cosa que decir, una sola: (...): en un universo de ambigüedad esta certeza viene una sola vez, y nunca más, no importa cuántas vidas le toque a uno vivir.