Éste es el punto de partida de Ruby Sparks, la última
película dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris, cuya ópera prima es la
archiconocida Pequeña Miss Sunshine. No es coincidencia por tanto que ambas
tengan rasgos en común, aunque Ruby Sparks no resulta tan memorable como
aquella otra joyita del cine indie.
Calvin es un joven escritor, taciturno y poco sociable, que
ha cultivado un éxito inesperado con su primera novela. Pero ha pasado un
tiempo desde entonces y no es capaz de salir del bloqueo creativo en el que está sumido, proceso agravado por la ruptura con su novia. Todo cambia cuando
empieza a soñar con una chica imaginaria y encuentra la inspiración plasmando
esos momentos sobre el papel, dando comienzo a una historia de amor con aquella
chica y él mismo como protagonistas de su futuro libro. Lo que Calvin no esperaba es que ese
personaje femenino del que se había enamorado se materializase de repente en su
casa ofreciéndosele a éste la oportunidad de una relación con ella en el mundo real.
La percepción
idealizada que Calvin tiene de Ruby chocará con la realidad cuando su personaje
cobre vida y sea capaz de ir más allá del personaje había escrito para ella, tomando sus propias decisiones y actuando no siempre como a él le gustaría. Calvin intentará cambiar aquello de
Ruby que no le gusta, reescribiendo su personaje sobre el papel, sin darse cuenta de que mientras más perfecto intenta que
sea todo, menos real termina siendo.
Paul Dano y Zoe Kazan son los encargados de dar vida a los
dos personajes principales. Si habéis visto la antes mencionada Pequeña Miss
Sunshine muchos le recordaréis como el hermano de la pequeña Olive.
Paul Dano vuelve a ofrecernos una actuación sobresaliente, creíble y honesta. A Zoe Kazan es la primera vez que la veo actuar y muestra una
gran química en pantalla con su partenaire (nada extraño si tenemos en cuenta
que son pareja en la vida real).
La película se centra principalmente en ambos
y los personajes secundarios no se lucen en demasía, los parientes de Calvin
aparecen en algún momento puntual pero no se ahonda mucho en el tema de las
relaciones de familia.
Con un guión que aporta cierta originalidad al género y unos
personajes reales con los que uno puede identificarse, Ruby Sparks aporta una vuelta de tuerca a la típica historia de chico conoce a chica reflejada en multitud de películas, dando lugar a
una comedia romántica algo diferente a las estamos acostumbrados a ver.
Parafraseando a Hugh Grant en Notting Hill...: "Surrealista pero bonito".
Parafraseando a Hugh Grant en Notting Hill...: "Surrealista pero bonito".
