sábado, 30 de julio de 2016

Nos estábamos tomando un descanso

¡Hola a todos!
El blog lleva un par de semanas muy parado y en vista de que este verano no voy a tener mucho tiempo para tenerlo actualizado (ojalá y que fuera sólo debido a las vacaciones xD), he decidido darnos un descanso a lo Ross y Rachel dejarlo descansar al menos hasta septiembre.
Por esa fecha calculo que el trabajo y el TFM me habrán dado un respiro y volveré a disponer de algo más de tiempo que dedicarle a este rinconcito. Y quiero aprovechar ese descanso darle otro rumbo, sentirlo más mío, que me represente más de lo que lo está haciendo hasta ahora. No me gusta demasiado el ritmo que estaba tomando en los últimos meses (publicando una vez a la semana... como mucho), pero ahora mismo no doy para más. Así que aprovechando que salgo unos días de viaje y que no me queda otra que ausentarme durante ese tiempo, voy a prolongar ese descanso hasta que sienta que he conseguido que este lugar sea como siempre quise que fuese.

Mientras tanto, disfrutad muchísimo de lo que queda de verano, dadle una oportunidad a esos libros que por una razón u otra nunca encontráis tiempo para leer, haceos maratones de series (y si es Daredevil mucho mejor, aunque la serie del verano está siendo Stranger Things, ¡vedla y me contáis qué tal!), ved mucho cine (que es en ocasiones el gran olvidado desde que las series llegaron a vuestras vidas); pero también desconectad de todo y de todos, id a la playa, a la montaña o a ese lugar cerca de vuestra ciudad que os han recomendado pero al que nunca os animáis a ir, haced que el "y este año nos marcamos un viaje a _" se cumpla, pasad momentos junto a los vuestros, sed de los que cuando les dicen "tenemos que quedar algún día" responden fijando fecha y lugar... y si sóis de los que tenéis que quedaros trabajando o estudiando, reservaos algo de tiempo para vosotros mismos y haced algo parecido, ¿por qué no?

Sed felices y nos vemos a la vuelta :)


lunes, 18 de julio de 2016

"Maldad latente", de Sandra Brown

Este mes en el club de lectura De viaje literario decidimos leer la última novela publicada de Sandra Brown y la verdad es que ha sido un acierto total. ¿Queréis saber por qué?

Número de páginas: 416.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Ediciones B

La doctora Emory Charbonneau, pediatra y corredora de maratón, desaparece en un sendero montañoso de Carolina del Norte. Su marido, Jeff, enfadado por una pelea reciente, denuncia su desaparición, pero para entonces el rastro de Emory ya se ha borrado.
Mientras la policía sospecha que Jeff se ha procurado un «divorcio instantáneo», Emory ha sufrido una inexplicable herida en la cabeza y, cuando recobra el conocimiento, descubre que es prisionera de un hombre con un pasado violento y siniestro que se niega a decirle su nombre. Emory decide que debe escapar de él, asumiendo todos los riesgos necesarios aunque su vida corra peligro.
Sin embargo, de forma inesperada, ambos se ven envueltos en un peligroso encontronazo con personas que tienen un código de justicia propio. Lo malo acaba siendo bueno en manos de un hombre que infunde temor, pero también despierta la pasión.


La presentación del argumento no puede ser más intrigante: una doctora que desaparece mientras se entrena para un maratón en las nevadas montañas de Carolina del Norte y despierta en una cabaña de un hombre misterioso que se niega a decirle por qué está allí ni lo que quiere de ella. Hasta aquí la historia guarda reminiscencias a cualquier capítulo de una serie policíaca pero de repente, si seguimos leyendo la sinopsis, nos encontramos con que el hombre infunde temor, pero también despierta la pasión. En este punto reconozco que me descolocó por completo, no imaginaba por qué camino discurriría la historia para llegar hasta ahí, pero decidi unirme a la lectura conjunta y lo cierto es que he quedado encantada.

Sandra Brown nos ofrece a dos protagonistas de personalidades complejas y con muchísima fuerza, respaldados por unos secundarios que le dan una acertada réplica. Emory despierta en una cabaña aislada en las montañas después de haber sufrido un golpe en la cabeza, con la única compañía de un hombre desconocido que se abstiene de dar explicaciones y del que piensa que la tiene retenida allí. Las dudas la asaltan,  no deja de preguntarse por qué cuando él la encontró herida en la montaña la llevó a una cabaña en medio de la nada en vez de dejarla en un hospital e incluso se plantea hasta qué punto su herida es accidental. Pero el desconocido no tiene ninguna intención de darle explicaciones y se limita a decirle que en cuanto mejore el temporal y sea seguro transitar la montaña la dejará libre en la ciudad. Ambos se verán obligados a convivir durante unos días y Emory empieza a intuir que hay razones de peso por las que él quiere mantener su anonimato. Hay detalles y gestos por su parte que le harán confiar en él, pero a pesar de esos indicios de buena voluntad por parte del desconocido, Emory no deja de ser consciente de la situación tan delicada en la que se encuentra. El desconocido por su parte, del que no sabemos su nombre hasta bien avanzada la novela, supone tanto misterio para nosotros como para Emory. La autora apenas nos deja entrever algunos aspectos de su existencia actual aunque gracias a las intervenciones de otros personajes secundarios, vamos atando cabos y rellenando las lagunas que existen acerca de su pasado. No quiero contar más sobre él porque es un personaje que merece la pena que descubráis por vosotros mismos.

Ambos, muy a su pesar, se verán atraídos y cada uno será para el otro a alguien que hace tambalear los cimientos de lo que hasta ahora creía conocer. Para Emory, que vive en un matrimonio que hace aguas, supondrá encontrar a alguien que no sólo despierta un lado pasional que llevaba largo tiempo dormido, sino que hace que se sienta comprendida y valorada. Tendrá que conciliar lo que le dicta la razón, que la impele a sospechar y alejarse todo lo posible de ese hombre misterioso, con la intuición que en su interior le va haciendo convencerse de que no hay lugar más seguro para ella en ese momento que junto a él. Para el desconocido, Emory supondrá una distracción que no entraba en sus planes y que puede poner en peligro el anonimato y el retiro que tanto le ha costado alcanzar, pero no puede evitar sentir que es la primera persona en mucho tiempo que le hace sentir.

Llegados a este punto se podría pensar que la historia se centra en la relación entre ambos pero nada más lejos. De hecho, la balanza se inclina hacia el thriller y lo que más ocupará las páginas de la novela será la investigación tanto del ¿accidente? y la desaparición de Emory como la que lleva a cabo un detective del FBI sobre un antiguo caso del que poco a poco se nos irán desvelando más datos. Sandra Brown sabe jugar como nadie con nosotros y contruye un clima constante de tensión y dudas que nos hace replantearnos continuamente lo que creíamos saber de cada uno de los personajes. El final de cada capítulo es un cliffhanger en sí mismo que hace que tengas que leer inmediatamente el siguiente, y así es como la novela me duró apenas unos pocos días, sacándome a empujones y sin contemplaciones de un bache lector en el que llevaba varias semanas. Además ha sido fuente de momentos muy divertidos en la lectura conjunta, porque nos pasábamos el rato haciendo cábalas sobre cómo se resolvería tal o cual asunto y sorprendiéndonos con cada nuevo detalle que se nos desvelaba al respecto.

Aunque Emory y el desconocido son los personajes cuyas personalidades se exploran con mayor profundidad, existe un amplio abanico de personajes secundarios que ostentan un papel destacado en la novela: Jeff (su marido), el equipo policial responsable de la búsqueda de Emory, los compañeros de trabajo de ésta, un par de vecinos del desconocido nada respetables, etc. Todos con una función muy definida en la historia y que nos tendrán en vilo haciendo preguntarnos cuánto de cierto hay en lo que nos cuenta cada uno.

En definitiva, la experiencia de esta lectura conjunta ha sido excepcional. Una historia con muchísimos giros de guión,con una parte de thriller sólida y bien construida acompañada de momentos cómplices y de mutuo descubrimiento entre los dos protagonistas que nos harán sentir y emocionarnos. La elección de esta novela para la lectura conjunta ha sido un éxito absoluto: no sólo ha sido una experiencia muy gratificante que una vez más he podido compartir con otras lectoras y blogueras sino que ha conseguido que a partir de ahora Sandra Brown sea una de mis autoras imprescindibles del género.

Os dejo aquí las reseñas que han realizado otras participantes del club de lectura:

martes, 5 de julio de 2016

Feria del Libro de Madrid (II): Adquisiciones + IMM junio

¡Buenas a todos! Después de que en la entrada anterior os hablase de mi experiencia en la feria del libro de Madrid de este año (podéis verla aquí, creo que fue una mala idea publicarla un domingo por la mañana xD), en ésta quería enseñaros los libros que me traje de allí y otros que llegaron a mi estantería en el mes de junio.

De entre los firmados, no todos los compré en Madrid (afortunadamente para mi economía), algunos los llevaba desde casa pero en las fotos los veréis todos juntos. También hay otros que ni siquiera adquirí en la feria, pero es que estando en la ciudad no podía dejar de visitar mis librerías de saldo favoritas de allí. Y los últimos los compré un par de semanas más tarde, pero como nunca os enseño las adquisiciones del mes y como son compras que me hicieron mucha ilusión, ya que estaba cámara en mano aprovecho y os los enseño aquí también.

Aviso de que la calidad de las fotos es mala no, lo siguiente, hasta que las he pasado al ordenador no me he dado cuenta xD pero estoy en mi ciudad adoptiva, no tengo los libros aquí y no las puedo repetir. ¡Al menos los títulos se ven!

 Los firmados...

La isla de Alice (Daniel Sánchez Arévalo), 33 razones para odiarte (Alice Kellen), 
Una canción para Novalie (María Martínez) y Nada es lo que parece (Mar Carrión)

Trilogía Mi elección (Elísabet Benavent) y Los tres nombres del lobo (Lola P. Nieva)

A fuego lento + Nadie como tú (Anna Casanovas) y El jardín de Neve (Mar Carrión)

El último catón (Matilde Asensi), La sangre de los libros (Santiago Posteguillo)
 y El emblema del traidor (Juan Gómez-Jurado)

Sí, todos éstos se tuvieron que venir en una maleta aparte desde Madrid (más alguno más de los que enseño después). Os he hablado de ellos más detenidamente en la entrada anterior, podéis ver aquí cómo fue conseguir la firma en cada uno.

Los otros...
No he leído nada de Nieves Hidalgo pero una amiga me habla maravillas de ella, así que cuando encontré esta oferta de tres libros por diez euros no dudé en traerme conmigo Lo que dure la eternidad y Amaneceres cautivos. También me hacía ojitos Inmoral, de Brian Freeman, del que leí una novela que me gustó bastante. Éste la primera entrega de la saga que protagoniza el detective Jonathan Stride.

Estos dos son de segunda mano pero están impecables. De Nora Roberts hace mucho que no leo nada y la portada me llamó enseguida, todo hay que decirlo. Siempre hay un mañana es la primera entrega de la trilogía Hotel Boonsboro que me han dicho que está bastante bien. Y Todo por tu amor es la primera entrega de la serie Hermandad del halcón de Anna Casanovas, que había leído en digital y me gustó mucho así que cuando lo vi en papel dije: ¡míooo!

También de segunda mano y cuando los vi no lo podía creer. Edenbrooke y Blackmoore, de Julianne Donaldson. Edenbrooke me encantó, es una historia preciosa que recomiendo mucho y de hecho me gustó tanto que pensaba comprarlo en papel dentro de un tiempo, así que cuando vi los dos juntitos casi me da algo. Blackmoore lo tengo pendiente pero ya que lo tengo en casa no tardaré mucho en leerlo.

Y estos tres completaron mi última compra compulsiva del mes de libros de segunda mano (pero baratísima, para alivio de mi conciencia xD en total me salieron los siete por quince euros). De Elizabeth George no he leído nada pero hace tiempo que me apetece, así que me traje a casa Al borde del acantilado. John Katzenbach es un autor fascinante, sabe engancharte a sus novelas como pocos y qué mejor título que Al calor del verano para leerlo en estas fechas, en una tarde de piscina o playa. El verano de los juguetes muertos, de Toni Hill, también era una novela largamente recomendada así que se vino conmigo.

Y hasta aquí la mezcla de mis firmas de la feria del libro de Madrid combinadas con una especie de IMM del mes de junio.

Contadme, ¿habéis leído alguno de ellos?

domingo, 3 de julio de 2016

Feria del Libro de Madrid 2016 (I) + Blogger Lit Con: Crónica + firmas

Tenía ganas de escribir esta entrada desde hace tiempo, pero he preferido esperar a tener unas horas seguidas de relax para poder centrarme y transmitiros bien todo lo que ha supuesto para mí la feria del libro de Madrid de este año.


Es el segundo año consecutivo que voy y tengo claro que si puedo intento no perdérmela. ¿Habéis visto las cieeeentos de casetas que tiene? ¿Y lo que hay que andar de un extremo a otro? Muero.

Os aviso para que cojáis aire porque me he enrollado de lo lindo xD. Había pensado en dividir la entrada en dos, pero para qué, ¡vamos con toda la crónica del tirón y sin anestesia! Que se demuestre de qué pasta estáis hechos.

Ese fin de semana coincidía con la celebración de la Blogger Lit Con, que básicamente consiste en una reunión anual de blogueros que se produce siempre en el seno de la feria del libro de Madrid. Este año había muchas actividades organizadas para esta quedada, pero como me pasó el año pasado, llevaba tantos libros para firmar y un calendario tan ajustado que acabé a mi pesar desligándome de muchas de ellas. Es lo que tiene que las firmas sean todas a la misma hora, que siempre me coinciden tres o cuatro a la vez y tengo que multiplicarme (donde están las seestras cuando se las necesita). Lo bueno es que había muchas personas en mi situación y las horas en la cola han sido geniales, en la mayoría he tenido la suerte de coincidir con muy buena gente que me hizo la espera mucho más corta.

Firmas del sábado

Lola P. Nieva y Patricia Geller
La primera firma a la que me acerqué fue a la de Lola P. Nieva. De esta autora no había leído nada pero me habían recomendado tanto Los tres nombres del lobo que aproveché que acababa de salir en bolsillo para comprarlo y traérmelo firmado.

Laia Soler y Alice Kellen
Después le tocó el turno a Alice Kellen. El mes anterior había leído su novela 33 razones para volver a verte en el club de lectura De viaje literario y me hacía ilusión tenerlo firmado por ella. Es una persona muy agradable y accesible, le comenté que habíamos leído la novela en una lectura conjunta y sabía quiénes éramos, además se alegró de que nos hubiesen gustado tanto sus 33 razones.

Matilde Asensi
De Matilde Asensi sólo he leído una novela, ¡pero qué novela! Recuerdo la lectura de El último catón con mucho cariño, la disfruté muchísimo así que como la autora estaba por allí qué mejor ocasión para conseguir su firma en uno de mis libros favoritos.

Juan Gómez-Jurado
Cómo me encantan las firmas de Juan Gómez-Jurado. He asistido ya a varias de ellas y en varias ciudades diferentes, pero como ha publicado tanto y yo le llevo un libro cada vez, siempre me queda alguno suyo pendiente para que me lo firme. Muy simpático y atento con el lector, nada más llegar tu turno te pregunta para saludarte por tu nombre y con un ¿y qué tal estás?

María Martínez
La firma de María Martínez en teoría era de 19.00h a 21.00h aunque hasta las 22.00h de la noche no me llevé Una canción para Novalie firmado. María resultó ser una persona encantadora y una de las autoras que más me sorprendió durante esta Feria del Libro por su dedicación y agradecimiento a los fans, y es que cuando terminó el horario oficial y la caseta cerró, no dudó en irse a un banco para seguir firmando a todas las que quedábamos.


Además de las firmas, pude estar en el evento que organizó ediciones Kiwi (Meriéndate un kiwi) donde varias de sus autoras nos contaban sus próximos proyectos, estuvo entretenido aunque las que estábamos más lejos no nos enterábamos bien de todo, hizo falta un mejor sonido. Y el otro encuentro al que asistí fue al de Titania con María Martínez y Elena Castillo, me gustó conocer un poquito más a estas autoras y poder escucharlas hablar con tanto mimo de sus últimas novelas (Rompiendo las reglas y Soundtrack. La banda sonora de nuestra vida, respectivamente).

Encuentro con Kiwi (Meriéndate un kiwi)
Encuentro con Titania (Elena Castillo y María Martínez)

Firmas del domingo
 
Elísabet Benavent
Qué majísima es siempre Elísabet Benavent, me encanta. Llegué a la cola una hora antes del comienzo oficial de la firma, aunque la espera se hizo muy amena porque la compartí con varias blogueras. Cuando me tocó el turno ella se me quedó mirando un momento y me preguntó: yo a ti te conozco, ¿verdad? Aunque hemos coincidido ya en varias firmas suyas no esperé que se hubiese quedado con mi cara, ¡aluciné en colores! Me pude llevar a casa firmada la trilogía Mi elección; las historias de Martina y Maggie tendrán que esperar a la siguiente ocasión.


Anna Casanovas
Una de las firmas (si no la que más) que más me ilusión me hacía tener. Anna Casanovas fue de las primeras autoras que leí en romántica, todavía recuerdo cómo me conquistó con sólo una novela publicada, la primera de los hermanos Martí (Nadie como tú). A partir de entonces me hice fan de su forma de escribir, tan cuidada y transmitiendo tanto sentimiento, y tiene tanto publicado que es un placer saber que tengo todavía muchas historias suyas por leer. De las novelas que tengo por casa escogí Nadie como tú porque fue la que me enamoró de su narrativa y A fuego lento, porque si la historia de Ágata y Gabriel fue preciosa, la de Guille y Emma me llegó de una manera especial. Fue todo un placer conocerla y comprobar que es tan agradable y cercana como imaginaba.


Mar Carrión
Mar Carrión es otra de esas autoras que saben transmitirte mucho cariño y agradecimiento en sus firmas, en esta ocasión le llevé El jardín de Neve y ya que estaba firmando en la caseta de la editorial Vanir me hice con su última novela, Nada es lo que parece.


Santiago Posteguillo
De Santiago Posteguillo confieso que he leído bastante poco porque el género histórico no es de mis predilectos, a pesar de que sé que me estoy perdiendo a un narrador excelente. Pero tiene un libro titulado La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, una colección de relatos que habla de enigmas relacionados con la literatura que es una auténtica joyita. Ese día me enteré de que una segunda parte, La sangre de los libros, había salido ya en bolsillo (lo estaba esperando en ese formato), así que ¿qué queríais que hiciera? Se vino también conmigo...


Daniel Sánchez Arévalo
Y éste fue una compra que no llevaba planificada en absoluto pero que se convirtió en la última de mis firmas. Soy fan del cine de Daniel Sánchez Arévalo desde sus primeros cortometrajes y he visto prácticamente todo lo que ha dirigido, así que me alegré por él cuando su primera novela, La lista de Alice, quedó finalista del premio Planeta de este año. Me enteré de que estaría firmando en la Feria del Libro pero no tenía referencias de la novela (y demasiados libros ya en la maleta) así que en principio pensaba acercarme solamente a la caseta a curiosear y verlo, sin intenciones de compra. Pero en una de las colas para otro autor la chica que estaba detrás de mí acababa de llegar de la firma de Daniel Sánchez Arévalo y en un par de minutos ya me había convencido de que lo comprase. Así que sabiendo que volvía a firmar al día siguiente y que yo soy débil, terminé plantándome frente a la caseta para traérmelo a casa (el libro, no el autor). Muy sonriente y cercano, me hizo mucha ilusión poder verlo de cerca siendo como es uno de mis directores españos favoritos.


Y si las firmas fueron buenas, la gente fue aún mejor. Compartí el inicio de la feria del libro además de almuerzos y cenas con las chicas que conocí en la anterior Blogger Lit Con. Todavía recuerdo cuando el año pasado sin conocer a nadie me acogieron tan bien en su grupo, así que Gabi, Raquel y las demás, ¡espero volver a compartir más BLC con vosotras!

Uno de los momentos más bonitos fue poder darle un achuchón en persona a Mónica Brandon. Sabía que iba a estar ese día por allí pero nos había faltado concretar hora y lugar para vernos, por eso fue una sorpresa cuando la reconocí de casualidad en la cola de Alice Kellen. Aunque me acerqué saludándola de repente en modo hago chas y aparezco a tu lado y me temo que la sobresalté un poco xD, después de conocernos desde hace siete años me hizo mucha ilusión poder romper esa barrera virtual, darle un abrazo, ponerle voz e intercambiar palabras en persona con ella. No pudimos vernos mucho rato pero quedamos en encontrarnos para el encuentro posterior de ediciones Kiwi. Allí tuvimos oportunidad para desquitarnos agusto, lo pasamos muy bien (sobre todo durante el sorteo, ¿verdad? xD) y aunque el ratito juntas se me hizo muy corto al menos pude quitarme esa espinita. ¡Ojalá más!

También tengo que hablaros de Lidia; a ella la conocí hace poquito en una lectura conjunta y desde entonces me quedé en su blog, porque tiene una manera de escribir muy bonita y me gusta el modo en el que analiza las cosas. Así que fue todo un placer poder conocerla también en persona.

Y no podía olvidar mencionar al grupo de chicas blogueras con las que coincidí de casualidad tanto en la firma de María Martínez como la de Elísabet Benavent. Lu y yo ya noshabíamos visto en la Andalucía Reader Con y fue una alegría volver a encontrarnos, a las demás las conocí ese día y pasamos un rato muy ameno durante las horas de espera en la cola. Lu, Adriana, Jud, Cristina, Helena, Laure, Nieves, Lorenna, Fanny (seguramente me dejo a alguien, no me lo tengáis en cuenta que vosotras érais muchas y yo sólo una xD), ¡espero veros en la próxima BLC!

Y hasta aquí la crónica de las firmas y la gente que me llevé a casa, espero que os haya gustado (¡obviad la calidad de las fotos!). Me faltaron algunas personitas allí, como Neftis, con quien compartí la anterior BLC y que finalmente no pudo venir a ésta (te echamos de menos, el año que viene ojalá coincidamos las tres) y Patt, a quien conocí el año pasado en la firma de Ruta Sepetys y a quien me hubiese gustado ver allí también. Y cómo no esas Librófilas locas con las que estoy mes a mes compartiendo lecturas (¡quedada kenyonista ya!). Un montón de buenos momentos (y de libros, mi espalda dolorida fue testigo directo de ello) que espero poder repetir el año siguiente.

En la próxima entrada os enseñaré todos esos libros que me traje firmados a casa (y algunos más) :)